22.11.15

Aspiramos a una democracia de fuerte sentido ético social. Miguel Duarte.

Como Politólogo, Profesor de Derecho Político de la Universidad Nacional de Córdoba, militante de la democracia y ciudadano, me adhiero plenamente a la felicidad que reina hoy en todo el pueblo argentino por elegir una vez más a un presidente de manera democrática.

Ojalá los nuevos tiempos traigan mayor bienestar y oportunidades para las mayorías. Esperamos que se haya escuchado a todos los sectores y se tengan presentes todas las propuestas para poner en marcha lo mejor.
 
Acompañé con vocación ciudadana a Margarita Stolbizer en el frente Progresistas, en ese espacio político se formularon y presentaron propuestas que harían muy bien al país, bregamos por que sean tomadas en cuenta.
 
Mis felicitaciones y augurios de éxito a los triunfadores con Mauricio Macri, y también a Daniel Scioli por seguir hasta el día de hoy con sus propuestas en alto.
 
¿Qué hubiera votado el padre de la democracia Raúl Alfonsín? Las respuestas recurrentes de distintas parcialidades han sido presunciones interesadas.
 
Pero no tengo dudas que esta noche, desde alguna estrella Alfonsín estará mirando sonriente cómo el sistema de vida que nos legó: la democracia, se pone cada día más fuerte.
 
Y con el tributo merecido a Raúl Alfonsín, viene también una exigencia en tono de aspiración: que se multiplique por miles el ejemplo de Don Arturo Illia entre quienes gobernarán el país, las provincias, las ciudades y cada localidad, que lo hagan con un fuerte sentido ético social !!!
 
Miguel Duarte.


15.11.15

Scioli-Macri: Debate camino al balotaje 2015. Por Dr. Miguel Duarte

Scioli-Macri: Debate camino al balotaje 2015.
Por Dr. Miguel Duarte
 
Este domingo 15 de noviembre de 2015 va a quedar en la historia Argentina como un día muy especial. Por primera vez los argentinos veremos y escucharemos debatir a los dos principales candidatos a la presidencia de la Nación en el marco de un proceso electoral que conduce al balotaje para el domingo 22 de noviembre.
A pesar de que la democracia argentina cumple 32 años de vida -cumplidos no sin sobresaltos y contradicciones- todavía se mantiene la percepción que no hemos tomado el hábito del debate y, por el contrario, al hablar de política suele devenir la confrontación, la descalificación y las puras adjetivaciones y exclamaciones impactantes, pero no las ideas, los programas ni la metodología para resolver cuestiones centrales para la Argentina del siglo 21.

Debate o Discusión.
Ante los términos debate o discusión, suelen generarse reacciones adversas, como si se tratara de definir el mejor equipo para un seleccionado y cada uno resultare electo DT, y no pocas veces se abordam los temas como en el sketch “hablemos sin saber”.
Qué significa Debate. Viene de debatir: 1. m. controversia (‖ discusión). 2. m. Contienda, lucha, combate. Y Debatir -vocablo del lat. Debattuĕre- significa 1. tr. Altercar, contender, discutir, disputar sobre algo. 2. tr. Combatir, guerrear. Por otra parte, la palabra Discusión -del lat. discussĭo, -ōnis- significa 1. f. Acción y efecto de discutir. 2. f. Análisis o comparación de los resultados de una investigación, a la luz de otros existentes o posibles. Y Discutir -del lat. discutĕre, disipar, resolver- significa 1. tr. Dicho de dos o más personas: Examinar atenta y particularmente una materia. 2. tr. Contender y alegar razones contra el parecer de alguien. (Fuente: Real Academia Española).

Argentina Debate: el evento.
Denominación: ARGENTINA DEBATE 2015 "Segunda Vuelta: el debate".
Día y hora de realización: Domingo 15 de Noviembre de 2015 a las 21:00 hs.
Lugar: Salón de Actos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.
Se definieron cuatro secciones temáticas del debate:
1. Desarrollo económico y humano
2. Educación e infancia
3. Seguridad y derechos humanos
4. Fortalecimiento democrático
Moderadores: equipo de periodistas Rodolfo Barili; Marcelo Bonelli y Luis Novaresio.
Todos los detalles están en el Manual de Estilo: http://argentinadebate.org/wp-content/uploads/2015/11/Manual-de-Estilo-2da-vuelta-20151104-incluye-resultado-sorteo.pdf

La calidad de oradores.
Los contendientes del debate pueden ser denominados oradores. En efecto, un Orador, ra. -del lat. orātor, -ōris- es la 1. m. y f. Persona que habla en público, pronuncia discursos o imparte conferencias. 2. m. y f. Persona que por su naturaleza y estudio tiene las cualidades que lo hacen apto para lograr los fines de la oratoria. (Fuente: Real Academia Española)
Los roles que hoy ocupan Scioli y Macri como oradores políticos principales en la Argentina democrática invitan a hacer memoria, como harán tantos observadores hoy, reviviendo los recuerdos de oradores de fuste que han conmovido a muchas generaciones desde escenarios políticos en que reinaban la persuasión y la motivación a soñar con una Argentina nueva.
Estarán presentes Juan Domingo Peron, María Eva Duarte de Peron, Ricardo Balbin, Arturo Frondizi, Raúl Alfonsín y la misma presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner. Sus calidades de oradores los ubican en un podio especial en la historia como, claro está, las políticas llevadas adelante desde sus gobiernos.
Tanto Scioli como Macri surgen a la vida política desde una matriz diferente, su formación no se inició en los partidos o movimientos políticos, más bien comenzaron en la vida privada a forjar aquellos rasgos que quedan marcados para siempre. Ese es un signo de época y también una señal de las falencias o cambios en las funciones que han cumplido o dejado de cumplir los partidos políticos desde 1983 a la fecha. Resaltamos entonces que ambos son representativos de esta época de discursos de baja intensidad ideológica y programática, y de mutaciones en los modos de la persuasión.

Herramientas para analizar el debate.
La oratoria -del lat. Oratorĭa, 1. f. Arte de hablar con elocuencia. 2. f. Género literario que se concreta en distintas formas, como el discurso, la disertación, la conferencia, el sermón, etc.- desde un enfoque multidimensional ofrece herramientas claves para analaizar los discursos, los oradores y en este caso el debate entre presidenciables. (Fuente: Real Academia Española)
En efecto, para nuestros análisis tendremos presentes además de los bloques temáticos propuestos por los organizadores, las siguientes dimensiones:
1. La visión, o la perspectiva ideológica y programática.
2. La posición de ambos oradores en clave histórica y en clave de futuro.
3. Las posiciones y proposiciones en el plano ético-social.
4. La proposición de políticas públicas y su relación con la agenda pública.
5. La utilización coherente de los argumentos.
6. La imagen de ambos candidatos (vestuario, accesorios, colores, etc)
7. La comunicación no verbal (mirada, gestos, manos, uso del espacio, tonos de vos, dicción, etc)
8. Utilización del lenguaje emocional.

Actores principales de la escena posdebate.
Antes y después de realizado el debate, los medios de comunicación masivos, los periodistas y comunicadores, los consultores y analistas, cumplen un rol muy protagónico y recurrentemente sesgado en formatos de análisis periodísticos, televisivos, radiales.
Los aparatos de propaganda suelen dejar de lado la objetividad en la información para pasar directamente a difundir sus interpretaciones que están cargadas de intereses y en general responden a una de ambas parcialidades.
Más aún en esta oportunidad en que se presenta una decisión trascendental como el balotaje, que en términos de resultados para ganador o perdedor, es como tirar la moneda a cara o cruz. Sin embargo, es necesario y posible hacer análisis críticos, más exigentes, sobre todo para que la cultura del debate se enseñoree en Argentina en el futuro cercano y realmente defina elecciones, más a la luz de programas de gobierno y de la construcción de confianza en la ciudadanía. Ciudadanas y Ciudadanos esperan lo mejor para la Argentina del porvenir!




21.10.15

Gobernar es Comunicar


Políticas de Estado


Clase Dirigente VI


Clase Dirigente V


Clase Dirigente IV


Clase Dirigente III


Clase Dirigente II


Clase Dirigente I


Líneas Propositivas 5


Líneas Propositivas IV


Líneas Propositivas III


Líneas Propositivas II


Líneas Propositivas I


11.10.15

Información para Proyectos


Pasos en las Políticas Públicas


Discursos y Retórica

Dualidades do discurso

Algumas características do discurso são determinadas por dualidades como  as apresentadas na seqüência.

O discurso oral e o escrito

O discurso oral e o escrito têm particularidades que os fazem diferir. Vejamos algumas características inerentes a um e outro.
No discurso oral não existe a possibilidade do retorno do discurso, exceto se o receptor pedir ao emissor que o faça, o que não é possível em discursos sem retorno. Contrariamente, no discurso escrito o leitor pode retornar a uma parte do texto que não tenha compreendido. Este fato geralmente faz com que os profissionais da palavra, como os que atuam no telejornalismo coloquem nos discursos orais uma taxa maior de redundância que a usada no escrito, para suprimir as deficiências de assimilação do receptor.
No discurso oral está presente a entoação, que acrescenta à comunicação um segundo código, e em alguns casos também o gestual, um terceiro código. Na maioria dos casos o emissor de um discurso oral lança mão dos recursos gestuais e entoativos de comunicação. É raro alguém falar como se escrevesse, abstraindo a entoação. Na escrita, porém, a entoação e os gestos têm de ser abstraídos, em função das limitações da escrita para reproduzir o entoativo e o gestual. No discurso oral temos uma comunicação com três códigos sobrepostos e na escrita, dos três códigos, persiste apenas o lingüístico, que é modificado pela edição.

O discurso formal e o informal

A formalidade e a informalidade são categorias sociológicas que exercem sua influência na forma do discurso. A formalidade do discurso é uma característica relativa, pois não existe discurso absolutamente formal. Normalmente diz-se que um discurso é formal quando sua formalidade, está acima da média dos demais discursos.
Existem padrões sociais de excelência de comportamento, extensivos também ao modo de discursar, que em certas ocasiões são mais adequados que em outras. Alguns padrões de excelência para o discurso formal.
  • Supressão do chulo e de outras palavras tabu é básica para o discurso formal.
  • Supressão das anomalias formais. No discurso formal não pode haver solecismos, ambigüidades, barbarismos, etc.
  • Segurança: deve-se eliminar a hesitação, o anacoluto, o equívoco.
  • Respeito ao idioma-padrão. No discurso formal são vedadas especialmente as variantes populares.
  • Precisão, clareza, organização e outras características consideradas virtudes de estilo são exigidas no discurso formal.
  • No discurso oral, exige-se boa dicção, bom volume de voz, nem alto nem fraco.
Em oposição ao discurso formal, típico das situações de relacionamento social em que se cobra alto desempenho do emissor, se coloca o discurso informal, típico das ocasiões distensas do convívio social. O informal caracteriza-se por uma certa tolerância com o que o formal reprova.

O discurso espontâneo e o elaborado

A diferença básica entre esses discursos é que no primeiro a emissão ocorre concomitante à codificação e no segundo há uma defasagem de tempo entre a codificação e a emissão, o que permite os processo da revisão e da versão.
São características do discurso espontâneo: retificação, hesitação, redundância, imprecisão, desconexidade, desorganização, anacolutos, equívocos e impropriedades.

O discurso público e o privado

O discurso privado tem um destinatário único, definido. Contrariamente, o discurso público tem um destinatário indefinido, coletivo. Em função disso, algumas características diferenciam um do outro.
No discurso público há diversas maneiras de supor o destinatário. Existe a suposição que faz a abstração máxima do receptor, tratando-o como uma entidade sem atributos, exceto o de ser receptor.
Existe a suposição de vinculá-lo a um grupo, o que lhe dá alguns contornos de definição.
Existe a possibilidade do tratamento impessoal, comum, por exemplo, no jornalismo mais sisudo e existe a possibilidade de um tratamento mais pessoal, como é comum na publicidade.
Existe a possibilidade de abstrair as características mais particulares do receptor ou então arbitrai-las. Um exemplo desse arbítrio ocorre quando um apresentador de televisão diz: ‘Você, telespectador, aí sentado em sua poltrona.’ O apresentador está se fixando na idéia de que é típico assistir televisão sentado numa poltrona. Mas é claro que há espectador assistindo ao programa em pé, deitado, na banheira, etc. O arbítrio geralmente se baseia em suposições de tipicidade.
No discurso público é comum não se fazer referências ao contexto do receptor. Em certos, casos essas referências são arbitradas nos mesmos moldes com que se faz o arbítrio das características do receptor.
Impessoalidade: É a característica do discurso em que são abstraídas ao máximo as características do receptor e do emissor, em que não se faz referência ao contexto que os circunda, opta-se pelas formas gramaticais menos ligadas à pessoa.

Discurso com retorno e sem retorno

O discurso com retorno é aquele em que receptor e emissor interagem mutuamente. Eles trocam de papéis constantemente ao longo do discurso, que neste caso passa a condição de diálogo. Algumas características desses:
  • No discurso com retorno são comuns as ocorrências fáticas.
  • No discurso sem retorno o emissor tem que se preocupar bem mais com a clareza, a precisão, a comunicabilidade em geral, pois não há possibilidade de confirmar a transmissão.
  • No discurso com retorno são comuns referências ao contexto circundante.
  • No discurso com retorno é mais abundante o uso de apóstrofos e vocativos. O discurso torna-se mais pessoal.
  • No discurso com retorno é mais abundante a presença de elipses drásticas, que se tornam previsíveis em função da maior contextualização do discurso.

Discursos antípodas

Vamos analisar as diferenças entre dois casos extremos: o discurso falado espontâneo informal privado e com retorno versus o escrito elaborado formal público e sem retorno
A seguir, uma listagem das características que diferenciam a forma mais distensa do discurso de sua forma mais tensa . Citaremos as características típicas do discurso falado espontâneo informal privado e com retorno que são opostas à forma mais tensa:
  • Abundância de interjeições e outras manifestações de uso expressivo;
  • Retificação do discurso;
  • Anomalias discursivas;
  • Hesitações;
  • Desconexidade;
  • Elipses drásticas;
  • Equívocos;
  • Desorganização;
  • Fusão do discurso lingüístico com o entoativo e o gestual;
  • Imprecisão;
  • Induções fonológicas espontâneas;
  • Ocorrências metalingüísticas;
  • Redundância;
  • Referências ao contexto circundante;
  • Uso de variantes de pronúncia distintas do idioma-padrão;
  • Uso de anacolutos;
  • Ocorrências fáticas.  

 

Retórica da oratória

Oratória é a arte do discurso público em tempo real. No discurso oratório é marcante a característica performática. Não basta que ele tenha sido bem planejado, bem redigido, tem de ser bem emitido.

O orador tem de zelar pela sua aparência, pois o ouvinte pode fazer uma transferência icônica a partir da aparência do orador para o conteúdo do discurso. A imagem do orador deve despertar na platéia a impressão por ele premeditada.

Para isso, o orador precisa conhecer as expectativas de sua platéia e se beneficiar disso. Esta regra, de moralidade duvidosa, faz a oratória, em certos casos, parecer uma arte de dissimulação.
Defeitos que devem ser evitados
  • Titubeio: prejudica a imagem do orador. O receptor associa o titubeio à insegurança de personalidade.
  • A velocidade inadequada de entoação, muito lenta ou muito rápida, influi na comunicabilidade. A velocidade ideal é conseguida com a prática.
  • Pronunciar expressões cuja única função é preencher a lacuna de um titubeio. Exemplos: ‘né’, ‘hum’, ‘ahn’. Por vezes, repetem-se as últimas palavras que antecederam o titubeio.
  • Má dicção: é a pronúncia inadequada dos fonemas, que não resultam nítidos ao ouvido do receptor.
  • Pausas de pronúncia que não coincidem com pausas sintáticas. Caso notável é a pausa provocada por falta de ar.
  • Problemas de qualidade da voz: fanhosa, muito aguda ou muito grave.
  • Volume muito fraco ou muito intenso da voz.
  • Uso de variantes de prosódia conotadas pejorativamente pela platéia.
  • Predomínio dos recursos de entoação e gesticulação. É o código lingüístico que deve predominar.

Fuente: Palavras sobre palavras, en:
http://radames.manosso.nom.br/linguagem/retorica/retoricas/retorica-da-oratoria/

Las partes del discurso

"Las partes del Discurso 

Son entre cuatro (exordio, exposición o narración, argumentación, peroración o epílogo) y seis (exordium, narratio, partitio, confirmatio, refutatio, peroratio).

EXORDIO

Busca hacer al auditorio benévolo, atento y dócil. Su función es señalizar que el discurso comienza, atraer la atención del receptor, disipar animosidades, granjear simpatías, fijar el interés del receptor y establecer el tema, tesis u objetivo. Es necesario afectar modestia para capturar la simpatía del público y explotar su tendencia a identificarse con quien está en apuros o es débil.
 
EXPOSICIÓN O NARRACIÓN:

La narratio, desarrollo o exposición es la parte más extensa del discurso y cuenta los hechos necesarios para demostrar la conclusión que se persigue. Si el tema presenta subdivisiones, es preciso adoptar un orden conveniente (partitio o divisio). En la partitio tenemos que despojar al asunto de los elementos que no nos conviene mencionar y desarrollar y amplificar aquellos que sí nos convienen. Los recursos estilísticos que se suelen usar en la partitio son taxis, merismo, diéresis, diálisis, eutrepismo, prosapódosis, hipozeuxis y distributio.

Esta sección enseña al público los puntos fuertes que vamos a defender. Se persigue la brevedad (no aburrir al auditorio, no traspasar el umbral de atención del público y evitar la desproporción entre discurso y tema), la claridad (es imposible convencer al público si no se ha enterado de lo que se trata, aunque literariamente la oscuridad y ambigüedad puede ser un mérito) y la verosimilitud (ya dijo Aristóteles que es preferible lo falso verosímil a lo verdadero inverosímil). No hay que hacer increíbles unos hechos ciertos y el abogado que haga creíbles unos hechos falsos logrará que el jurado vote por su cliente. En este punto la ética no tiene nada que ver con la retórica. En el mundo literario, el principio de verosimilitud es importantísimo, ya en estética realista o fantástica. En la exposición se incluye una serie de circunstancias: quién (quis), qué (quid), cuándo (quando), cómo (quemadmodum), dónde (ubi), por qué (cur), con qué medios (quibus auxiliis). Hay que interrumpir la exposición con breves digresiones que impidan la monotonía aliviando la tensión del auditorio y actuando sobre él de forma complementaria.

ARGUMENTACIÓN:

Es la parte donde se aducen las pruebas que confirman la propia posición revelada en la tesis de la exposición (confirmatio o probatio) y se refutan las de la tesis que sostiene la parte contraria (refutatio o reprehensio), dos partes que Quintiliano considera independientes, de forma que para él el discurso forense tendría cinco. La confirmación exige el empleo de argumentos lógicos y de las figuras estilísticas del énfasis; los de la refutación serían por el contrario metástasis, contrarium, contradicciones, el progymnasma de la refutación.

También es un lugar apropiado para el postulado o enunciado sin prueba, siempre que no debilite nuestra credibilidad, para lo cual hay que recurrir al postulado no veraz pero plausible (hipótesis), a fin de debilitar al adversario desorientando su credibilidad; lo mejor en ese caso es sugerirlo y no decirlo. Se recurre a una lógica retórica o dialéctica que no tiene gran cosa que ver con la lógica científica, pues su cometido no es hallar la verdad sino con-vencer. Se funda más en lo verosímil que en lo verdadero, de ahí su vinculación con la demagogia. Para los discursos monográficos enfocados a la persuasión, convienen las estructuras gradativas ascendentes. En el caso del discurso periodístico, la tendencia a abandonar al principio del lector recomienda el uso de la estructura opuesta: colocar lo más importante al principio. La retórica clásica recomienda para los discursos argumentativos monográficos el orden nestoriano, el 2,1,3: esto es, en primer lugar los argumentos medianamente fuertes, en segundo lugar los más flacos y débiles y en último lugar los más fuertes.

PERORACIÓN:

Es la parte destinada a inclinar la voluntad del oyente suscitando sus afectos, recurriendo a móviles éticos o pragmáticos y provocando su compasión (conquestio o conmiseratio) y su indignación (indignatio) para atraer la piedad del público y lograr su participación emotiva, mediante recursos estilísticos patéticos (accumulatio, anacefalaeosis, complexio, epanodos, epifonema, simperasma, sinatroísmo); incluye lugares de casos de fortuna: enfermedad, mala suerte, desgracias…

Resume y sintetiza lo que fue desarrollado para facilitar el recuerdo de los puntos fuertes y lanzar la apelación a los afectos; es un buen lugar para lanzar un elemento nuevo, inesperado e interesante, el argumento-puñetazo que refuerce todos los demás creando en el que escucha una impresión final positiva y favorable."

Fuente: Manual de Retórica y recursos estilísticos, en: http://retorica.librodenotas.com/?s=Las-partes-del-discurso

Definiciones de oratoria y orador

¿QUE ES ORATORIA?

Es el arte de hablar con elocuencia y también un género literario que se concreta en distintas formas, entre las cuales encontramos las siguientes:
 
a. El discurso, del latín discursus, que es la facultad racional con que se infieren unas cosas de otras, sacándolas por consecuencia de sus principios o conociéndolas por indicios y señales. Serie de las palabras y frases empleadas para manifestar lo que se piensa o siente. Perder, recobrar el hilo del discurso. Razonamiento o exposición sobre algún tema que se lee o pronuncia en público. Doctrina, ideología, tesis o punto de vista. De una manera más directa se puede decir que un discurso es un razonamiento, mientras que la oratoria es el arte de hablar. Por lo tanto, el discurso es aquello que razonas en tu mente y compartes con otras personas, y la oratoria es el arte con que lo haces.

Demos un ejemplo para entenderlo más claro: Una persona hace un dibujo, y otra crea una obra de arte. La primera actúa empíricamente; la segunda, con técnica. De modo que la diferencia entre una obra de arte y cualquier dibujo reside en si se hace siguiendo alguna norma. Con la palabra ocurre algo parecido. Cualquier persona puede pronunciar un discurso, aunque lo hará mejor si conoce las reglas gramaticales, de sintaxis, se tienen conocimientos de vocabulario, si ha tenido la preocupación de leer, escuchar y preparar una exposición y luego demostrar su capacidad de elocuencia y persuasión. La diferencia entre un discurso y la oratoria, entonces, radica en cuánto sabes acerca de los principios que te permiten expresarte con eficacia. Si expones de cualquier manera, podríamos decir que simplemente estás dando un discurso o exponiendo tus razonamientos ante otras personas; y si expones desplegando el arte de enseñar, podríamos decir que estás practicando la oratoria, el arte de hablar en público.

b. La disertación, disertar, del latín dissertâre, que significa razonar, discurrir detenida y metódicamente sobre alguna materia, bien para exponerla, bien para refutar opiniones ajenas.

c. La conferencia, del latín conferentîa, plática entre dos o más personas para tratar de algún punto o negocio. Disertación en público sobre algún punto doctrinal. Reunión de representantes de Gobiernos o Estados, de comunidades eclesiásticas y de agrupaciones de otra índole, para tratar asuntos de su competencia. Comunicación telefónica interurbana o internacional. En algunas universidades o estudios, lección que recibian los estudiantes cada día.
 
d. El sermón, del latín sermo, ônis. Discurso cristiano u oración evangélica que predica el sacerdote ante los fieles para la enseñanza de la buena doctrina. Amonestación o reprensión insistente y larga. Discurso o conversación.

¿Qué es Orar? Es «hablar en público para persuadir y convencer a los oyentes o mover su ánimo.»

¿Quién es un Orador?: Es una «persona que habla en público, pronuncia discursos o imparte conferencias» Catón definía al orador como: «vir bonus peritus dicendi», que significa, un hombre bueno experto en el decir. El orador, con su actividad comunicativa persigue la utilitas de la causa, el interés de la posición retórica en la que está situado y que defiende con su discurso.

El primero que dividió la oratoria en varios tipos o subgéneros fue Anaxímenes de Lámpsaco, él propuso una clasificación tripartita, la que fue posteriormente recogida por el propio Aristóteles y que se señala a continuación:

Género judicial:19 Se ocupa de acciones pasadas y lo califica un juez o tribunal que establecerá conclusiones aceptando lo que el orador presenta como justo y rechazando lo que presenta como injusto.

Género deliberativo o político: Se ocupa de acciones futuras y lo califica el juicio de una asamblea política que acepta lo que el orador propone como útil o provechoso y rechaza lo que propone como dañino o perjudicial.
 
Género demostrativo o epidíctico: Se ocupa de hechos pasados y se dirige a un público que no tiene capacidad para influir sobre los hechos, sino tan solo de asentir o disentir sobre la manera de presentarlos que tiene el orador, alabándolos o vituperándolos. Está centrado en lo bello y en su contrario, lo feo. Sus polos son, pues, el encomio y el denuesto o vituperio.
 
¿QUIEN ES UN BUEN ORADOR? El buen orador es:

1. El que informa bien. Informar, del latín informâre, significa enterar, dar noticia de algo. Dicho de una persona o de un organismo: Completar un documento con un informe de su competencia. Formar, perfeccionar a alguien por medio de la instrucción y buena crianza. Dicho de un cuerpo consultivo, de un funcionario o de cualquier persona. Dar forma sustancial a algo.
 
2. Argumenta sólidamente. Argumentar, del latin argumentâre, argüir sacar en claro, descubrir, probar. Aducir, alegar, poner argumentos. Disputar, discutir, impugnar una opinión ajena. Sólidamente, con solidez, con razones verdaderas y firmes. Sólido,da, del latín solîdus, firme, macizo, denso y fuerte. Dicho de un cuerpo: Que, debido a la gran cohesión de sus moléculas, mantiene forma y volumen constantes. Asentado, establecido con razones fundamentales y verdaderas. Moneda de oro de los antiguos romanos, que comúnmente valía 25 denarios de oro.

3. Hace presente las fuentes que utiliza, fuente, del latin. fons,-ntis, manantial de agua que brota de la tierra. Aparato o artificio con que se hace salir el agua en los jardines y en las casas, calles o plazas, para diferentes usos, trayéndola encañada desde los manantiales o desde los depósitos. Plato grande, más o menos hondo, que se usa para servir los alimentos. Principio, fundamento u origen de algo. Material que sirve de información a un investigador o de inspiración a un autor. En medicina, úlcera abierta para que supure. Fuentes de información, confidencias, declaraciones o documentos que sirven de base para la elaboración de una noticia o reportaje periodístico.. Personas que emiten esas declaraciones.

4. Trasmite credibilidad, confianza. Con ello logra ganarse el respeto de la audiencia. Por el contrario, NO PUEDE considerarse BUEN ORADOR a quién sabe hacer citas, recita poesía, mueve las manos o alza la voz, Pero, 1. Miente. Mentir, del latín mentîri, decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa. Inducir a error, mentir a alguien los indicios, las esperanzas. Fingir, aparentar. El vendaval mentía el graznido del cuervo. Los que se mienten vengadores de los lugares sagrados. Falsificar algo, faltar a lo prometido, quebrantar un pacto. Miente más que habla, expresión para ponderar lo mucho que alguien miente. 2. Manipula: manipular, del latin manipûlus, manojo, unidad militar, Operar con las manos o con cualquier instrumento. Intervenir con medios hábiles y, a veces, arteros, en la política, en el mercado, en la información, etc., con distorsión de la verdad o la justicia, y al servicio de intereses particulares. Artero, ra, de arte, cautela, astucia; adjetivo peyorativo. Mañoso, astuto. Peyorativo, va., de peyorar, dicho de una palabra o de un modo de expresión; que indica una idea desfavorable, que empeora. Peyorar, del latín peiorâre, poner o hacer peor algo. 3. Elude expresar sus puntos de vista verdaderos. Esto es, evita informar de sus intenciones reales."

Fuente: Hormazábal Sánchez, Ricardo (): MANUAL DE RETORICA, ORATORIA y LIDERAZGO DEMOCRATICO. pp. 43-47.

Sobre la Retórica

"La enseñanza sistemática de la Retórica parte en el siglo V AC., en Siracusa, en una época en que la palabra tenía un poder mágico especial; el poder de destruir o crear, encantar y entusiasmar, hechizar o engañar.
 
Dado este hecho, no es fácil delimitar en la antigua Grecia, poesía, magia, mito, religión o profecía, pero sí era real que quien adquiría el dominio de la palabra, podía alcanzar sus metas más fácilmente. En los albores del siglo XXI, la fuerza de las imágenes que se trasmiten por TV, Internet y otros medios, han llevado a un debilitamiento de la influencia de las personas que estudian, embellecen y ordenan el lenguaje para trasmitir sus creencias, opiniones o ideas.

Es indudable que preparar una cuña de 15 segundos para expresarla con una sonrisa, artíficial, ha hecho surgir otros especialistas en marketing político, comercial, etc. La fuerza de la palabra, sin embargo, mantendrá su vigencia en cuanto queramos mantener una cultura propiamente humana, en la que el diálogo de dos vías, escuchar y hablar o hablar y escuchar es esencial. Como afirmaba Plutarco, ese gran ateniense que vivió entre el año 50 y el 125 DC. "Para saber hablar es preciso saber escuchar". 2

La gran debilidad de la imagen está en que sólo requiere receptores, en cambio si se aprovecha esa técnica para fortalecer el intercambio de puntos de vista, nuevamente se concretará un decisivo progreso en las relaciones humanas. Afortunadamente, «en un principio fue el verbo... y el verbo se hizo carne».

A. INICIOS.

La Retórica se convierte en objeto de estudio cuando el alfabeto y la lengua escrita quedan establecidos, de modo que el acto de hablar, se transforma en audible, visible, analizable y programable. La Retórica, reflexión sobre el hablar, tiene estrechos lazos con la lengua escrita, aunque Ramírez advierte que»la lengua hablada es el uso directo de una facultad humana y con ello una acción, mientras que la escritura alfabética inventada 700 años antes de Cristo es una tecnología». 3

«La invención de la imprenta, con ser importante, no es fundamental, si se compara con la invención de las letras»4, escribe Hobbes en su Leviatán. Sin lengua escrita, ni la imprenta ni la ciencia habrían surgido, ni mucho menos se habrían divulgado. Por eso califica Walter J. Ong (1982) a la escritura como tecnología y no sólo como técnica. Lo que diferencia a la tecnología de la mera técnica, según Neil Postman (1992) es que la técnica, el mero uso de un instrumento, resuelve problemas determinados y realiza tareas previstas, mientras que la tecnología va más allá de nuestras intenciones, transformando las estructuras que determinan nuestra forma de pensar y de actuar.

Una comprensión propia y profunda de la retórica supone el restablecimiento de la lengua hablada como el fundamento a partir del cual también se comprende la lengua escrita. Su principal precursor fue Córax, que se dedicó a enseñar a los ciudadanos a hablar bien, ya que este era el medio adecuado para presentarse ante los Tribunales y reclamar las propiedades que los tiranos les habían expropiado. En estas exposiciones, se utilizaban los argumentos de probabilidad y/o verosimilitud. Tisias, uno de los discípulos más destacados de Córax, fue pionero, al redactar un manual en que se desarrolla esta nueva teoría. Cada discurso se dividía en cuatro partes y, de este modo, la Retórica que enseñaba permitía sistematizar la argumentación y
fortalecer así la comunicación persuasiva ante los Tribunales o la asamblea de ciudadanos. Posteriormente, se traslada a Grecia a difundir sus conocimientos.

(...)

C. ATENAS, EL CLIMA IDEAL PARA LA ORATORIA.

En Atenas, todo ciudadano podía acusar y defenderse. Los jurados, legos en derecho, atienden más bien a las presentaciones, a la fluidez de discurso que a la verdad. En su favor, el ateniense acudía a un abogado o a un logógrafo o bien él mismo se formaba en el arte del discurso. (...)

En el siglo V de la era previa al cristianismo, retórica, sofística y política son un todo: políticos, jurados, sofistas y logógrafos forman parte de él. Este fue un siglo de crecimiento de la oratoria y de consolidación en la técnica retórica. Está lleno de oradores que van abriendo el camino a los grandes maestros que se dieron cita en el momento histórico más importante de la elocuencia ática, es decir, ateniense. En política, conseguida la paz, se suceden las hegemonías entre las diversas polis griegas (Esparta, Atenas, Tebas) y se forja el poder de Macedonia. La retórica ocupará el lugar de la poesía y se enfrenta a la filosofía como materia educadora.
 
La especialidad de logografía se hallaba plenamente desarrollada y sistematizada. El logógrafo es la persona que redacta discursos, según los datos que le da el cliente, los objetivos que éste persiga y adaptando el discurso a la personalidad del que lo requiere. El resultado es una cierta repetición monótona, con fórmulas y frases hechas, pero también con la variedad que generan los diversos casos y los distintos tipos de clientes. Estos discursos no son estrictamente obras de quien los redacta, puesto que el cliente colabora y se ven alterados de copia en copia.

Ello hace que no se pueda atribuir autoría a muchos discursos, aunque se pueden reconocer los rasgos esenciales de cada orador. En el mundo actual, es reconocida la gran labor que desarrollan los escritores de discursos de los grandes líderes y que tienen un origen antiguo.

D. EL PAPEL DE LOS SOFISTAS.

En la mitad del siglo V A.C., comienza a desarrollarse en la ciudad-Estado de Atenas un movimiento intelectual que jugó un papel bastante importante y que, incluso en nuestros días, tiene seguidores. En el lenguaje corriente actual se utiliza la expresión SOFISMA para describir una «Razón o argumento aparente con que se quiere defender o persuadir respecto a algo que es falso.»

En los siglos V y IV, AC. el concepto Sophistés se aplicaba a músicos, poetas, adivinos y sabios en general. Paradojalmente, es en los círculos socráticos, donde se encontraban sus principales críticos, y en el mundo de la comedia es donde se les asigna esta denominación a los miembros de ese grupo.

Los sofistas son; ante todo, profesores de artes, pero de aquellas consideradas prácticas o útiles: retórica, matemáticas, geometría y astronomía. Se han descrito sus características comunes como las siguientes:
 
1. En razón de la utilidad de sus enseñanzas, cobraban por impartirlas.
2. Son jonios en su mayoría, pero debido a sus constantes viajes son casi apátridas, gente libre de ataduras.
3. Exponen sus ideas en discursos pronunciados en casas particulares, gimnasios o ante otros sofistas.
4. Ejercitan a sus alumnos en la discusión de temas por contraposición de argumentos. Por ello tal vez la mayéutica socrática les deba mucho.
5. Los puntos centrales de sus ideas son resumidos en discursos breves para ser memorizados.

Se considera como factores que influyeron en su desarrollo, los siguientes:
a. Decadencia de la ética aristocrática ante la aparición de poderes plutocráticos nacidos con el comercio y las finanzas.
b. Ampliación de horizontes debido a las colonizaciones.
c. Individualismo creciente que ya comienza a expresarse en la lírica.
d. Crítica acerba del mito y la religión tradicionales.
e. Ruptura de la unidad del pensamiento y conocimiento humanos por filósofos como Heráclito 5 y Parménides" 6.

Fuente: Hormazábal Sánchez, Ricardo (): MANUAL DE RETORICA, ORATORIA y LIDERAZGO DEMOCRATICO. pp. 13-19.